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LA COMPLEJA VIDA SOCIAL DE LAS PLANTAS

basado en la creación “The Secret Social Life of Plants” de Henry Reich

 

El olor a hierba recién cortada nos trae a la cabeza vacaciones de verano y meriendas en el parque. Asociaciones agradables. Al menos, para nosotros. Para las plantas el mismo perfume es un presagio de peligro inminente.

Cuando una planta resulta dañada, digamos, por las cuchillas de un cortacésped, o por una oruga muy hambrienta, potentes substancias químicas salen de sus heridas, inundan el aire y se meten en nuestra nariz. Y también en los tallos y hojas de las plantas cercanas.

Durante muchas generaciones las plantas han evolucionado para interpretar cada combinación diferente de compuestos químicos como la señal de una amenaza específica inminente. La esencia correspondiente a la oruga, por ejemplo, empuja a las plantas como el tomate o el tabaco a llevar a sus hojas toxinas más fuertes, haciéndolas desagradables.

Las plantas pueden comunicarse activamente de igual manera. Algunas, como el maíz y el algodón, pueden conseguir a algunos animales como defensores: realizan pequeñas emisiones químicas que atraen a avispas parasitarias, las cuales inyectan sus huevos dentro de las nutritivas orugas y así sus larvas pueden comérselas desde dentro. ¡Trabajo en equipo!

Las plantas igualmente se cuentan sus chismes bajo tierra. Si aislamos la parte aérea de unas  plantas de tomate en bolsas de plástico herméticas y exponemos a una de ellas sin bolsa a una amenaza química, las plantas sanas detectarán la enfermedad de su vecina y comenzarán a fabricar antibióticos.

tomateras parlantesNo sabemos exactamente cómo hacen para comunicarse, pero es probable que sea a través de la extensa red de hongos que ayudan a las raíces a absorber y compartir agua y nutrientes.

De cualquier manera, las plantas pueden utilizar lo que aprenden de sus vecinos para fines infames.

Las enredaderas parasitarias olfatean el ambiente y se dirigen hacia sus huéspedes preferidos en lugar de dar vueltas a ciegas. Otras enredaderas de alguna manera hace crecer sus hojas con formas y tamaños diferentes para igualar a las del árbol o arbusto al que quieren se está encaramando, utilizando a su anfitrión como soporte y como camuflaje.

Sea cual sea el propósito: defensa propia, parasitismo o imitación, las plantas han estado charrando y pegando la oreja en complejas redes sociales desde mucho antes de existir Facebook, los SMSs o, incluso, el sonido.

 

 

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28 | 11 | 2014 Conocimiento Dejar un comentario

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